Formación sobre mediación juvenil realizada por RÉSAL

En el marco del desarrollo de la comunidad de prácticas de la Red de intercambio y apoyo a las acciones locales (Réseau d’échange et de soutien aux actions locales (RÉSAL), del que el CIPC es miembro y coordinador, se realizó el 18 de mayo una segunda sesión de formación del 2º ciclo temático de las actividades relanzadas en primavera. El objetivo de fue formación ha sido deintroducir el concepto de mediación y permitió a los participantes familiarizarse con diversas herramientas teóricas y prácticas para facilitar el proceso.   

La actividad fue dirigida por Maxime Bonneau, coordinador clínico y formador de PACT de rue, Déborah Griot, coordinadora del proyecto, y Myriam, trabajadora de calle de PACT de rue, una organización comunitaria miembro de RÉSAL que trabaja directamente con jóvenes y personas con dificultades.  

Además, el 1 de junio se llevó a cabo una actividad de supervisión clínica tras esta formación temática de segundo ciclo. Este primer espacio clínico permitió a los participantes recordar los principales componentes del proceso de mediación, los requisitos previos para su puesta en práctica, así como las principales técnicas de comunicación que se trataron durante la formación, y aplicarlas en situaciones de la vida real. La segunda actividad de supervisión clínica se realizará el 22 de junio.

Entre los aspectos más destacados de la formación se encuentran:  

  • La importancia de diferenciar entre las nociones de mediación, conciliación y arbitraje, así como de elegir la opción más adecuada en cada contexto. El proceso, la finalidad y las funciones de cada parte serán diferentes en función de la opción considerada y de la cuestión a tratar.   
  • La mediación es un proceso comunicativo, en el que las partes tienen un papel activo y central. El objetivo del proceso de mediación no está necesariamente vinculado a la consecución de un acuerdo o una decisión, sino que se debatirá en el transcurso del intercambio entre las partes.   
  • La persona que asuma el papel de mediador debe ser imparcial, saber escuchar y actuar como facilitador para fomentar la introspección de las partes.   
  • Se pueden utilizar varias técnicas de comunicación, como la escucha activa, el reflejo o el refuerzo positivo.   
  • La mediación, que a su vez se desarrolla en varias etapas más o menos flexibles, se beneficia de reuniones preparatorias con cada una de las partes, lo que les permite informarse sobre el proceso, validar su consentimiento informado y estar preparadas para las diferentes eventualidades.   

Hasta ahora, las actividades de este segundo ciclo temático «Mediación con los jóvenes» ha beneficiado a 25 trabajadores de organizaciones comunitarias de Montreal que trabajan en la prevención de la violencia juvenil.